Unos tiempos se van y otros mejores vienen, el tiempo lo cura todo, siempre hay que mirar al frente, hay problemas mucho mas importantes. Estoy de acuerdo. Sí, y también estoy de acuerdo de que si esto va dirigido a uno de esos hijos de la gran puta que te hace sufrir, estoy más de acuerdo aún. Pero…¿Y si se gira todo, el mundo da un vuelco o mejor dicho, tú mundo da un vuelco por alguien que no tiene nada que ver con esos tíos?
¿Ahora que haces? No tienes la excusa de defenderte pensando que es tú vida, que eres independiente y que el tiempo lo curara y que te olvidarás de esa persona. Porque no quieres olvidarte de esa persona, ni os habéis alejado por mutuo acuerdo, porque nadie lo ha elegido. Bueno, sí, la vida.
Y estas muerta de miedo, porque sabes que no la vas a ver mas. Y es que tenemos el concepto de nunca más gastado ya, y no le damos la redundancia que tienen estas dos palabras. Nunca más. Imagínate una línea continua y di nunca mas, éste estaría al final de la línea, ¿Ves que ya no hay nada? Pues eso es lo que nos da miedo cuando fallece alguien, miedo a asumir que nunca más lo vamos a ver, ni tampoco a saber explicar esa impotencia de que algo que no es un ser, se lleve a alguien.
Pero podemos irnos al desierto,
tumbarnos en la arena de noche
y ver como el cielo pesa sobre nuestros cuerpos
inundándonos de preguntas sobre esta vida y esa muerte.
No se si las estrellas nos contestaran,
no se si tu serás una de esas estrellas,
pero sí que se que un día yo seré una,
ahí arriba junto a tu corazón de hierro.